"UNA ROMERÍA ASTURIANA"

Recinto: AUDITORIO DE SIERO
Sala: SALA PRINCIPAL
Fecha: viernes 5 mayo, 2017
Hora de inicio: 20:00
Duración: 90 minutos
Entrada: 8€



(Zarzuela en dos actos)

Compositor: Sigfrido Cecchini Arias

Adaptación del Guión Original de Sergio García y Echevarría

Pianista: IRINA PALATCHENKO

ORÍGENES

Una Romería Asturiana es una obra nueva basada en otra existente llamada “Una romería en Mieres”, original de Sergio García y Echevarría, musicada por el profesor Felisindo Regó, en Cuba, en el año 1879.

Tras la revolución Cubana; y debido a un incendio, la partitura se perdió quedando únicamente el libreto, el cual la compañía Zarzuelastur consigue recuperar.

Tras el estudio del mismo, la compañía decide retomar la olvidada Zarzuela y reestrenarla, adaptando el libreto y añadiendo música nueva por cargo del compositor asturiano Sigfrido Cecchini, cuyo objetivo ha sido crear sonoridades asturianas y canciones que recordaran a Asturias y su folclore.

Esta obra escrita en asturiano, es fácilmente adaptable al lugar donde se exhiba (Oviedo, Gijón, Mieres, etc..) y cuenta con una historia sencilla y cómica que retrata el día a día de los habitantes de un pueblo asturiano y su folclore, en la que se relata la historia de María y Pepe, una pareja de aldeanos, enmarcada en la posguerra. Prácticamente la obra se desarrolla en los días anteriores y posteriores de una romería, de ahí el nombre de la misma.

Esta producción, pese a ser modesta; cuenta con grandes profesionales del sector (en su gran mayoría asturianos) y pretende aportar un hecho novedoso a la escena asturiana.

LA MÚSICA DE “UNA ROMERÍA ASTURIANA” por Sigfrido Cecchini

La obra está compuesta para 4 voces que encajan con los 4 personajes principales: María (Soprano) Lina (Mezzo) Pachín (Tenor) y Pepe (Barítono) junto con coro y piano.

Esta disposición es diferente a cualquier otra zarzuela al dejar de lado la orquesta sinfónica y utilizar los colores brillantes de la Banda, lo que plantea más dificultades de orquestación, pero una sonoridad distinta, a mi manera de entender; una sonoridad más asturiana y vibrante. La armonía no se puede definir como de zarzuela clásica, pero está siempre en el rango tonal. El color y ritmo de las piezas es alegre y “cantarín” en general, con alguna parte más dramática. Para enfatizar la “asturianía” de la obra he utilizado bastantes ritmos terciarios 3/4 y 12/8 que recordarán a las canciones del folclore tradicional asturiano. Por estos motivos es difícil encajar esta obra en un estilo musical específico, podría decirse que es un híbrido entre zarzuela y musical, con sonoridad de solistas, coro y banda; todo ello con un carácter claramente asturiano.